Alcance, definiciones y condiciones de trabajo
Antes de tomar un inmueble, conviene dejar por escrito qué entra en la administración y qué queda afuera. Estas aclaraciones son las que suelen generar discusiones más adelante, así que las ponemos sobre la mesa desde el principio.
Qué se entiende por administración
Hablamos de gestión de alquileres residenciales, administración de consorcios y tasaciones. No incluye representación judicial, ejecución de garantías ni trámites que requieran firma profesional específica. Cuando un caso necesita ese camino, lo derivamos y lo decimos con claridad.
Contrato de locación y ajuste por índice
Trabajamos con contratos bajo la ley argentina vigente. El ajuste por índice se aplica según lo que figure en cada acuerdo: no fijamos un índice propio ni prometemos un valor futuro. La actualización se calcula sobre el texto firmado y se informa al propietario antes del vencimiento del período.
Cobranza, mora y liquidación
La cobranza es mensual y la liquidación al propietario se hace con el detalle de lo cobrado, lo pendiente y los gastos que correspondan. Frente a la mora registramos, avisamos por escrito y fijamos plazos. No garantizamos recupero ni tiempos: cada situación depende del inquilino y del contrato.
Expensas y obras menores
En consorcios seguimos expensas, mora de copropietarios y obras menores dentro de la unidad funcional. Las obras de magnitud, refacciones estructurales o cambios de fachada no forman parte del servicio habitual y se coordinan aparte, con presupuesto previo.
Tasaciones y carpeta de venta
La tasación es una referencia de valor de zona, no una promesa de precio de cierre. La carpeta de venta reúne fotos, planos y valores comparables de barrios como Caballito, Villa Urquiza o Lanús. El resultado final depende del mercado y de las condiciones de cada operación.
Diagnóstico y presupuesto
El diagnóstico inicial es sin cargo y sirve para ver el estado real del inmueble y de las cuentas. A partir de ahí armamos un presupuesto de administración. Ese presupuesto no obliga a contratar y no reemplaza ningún asesoramiento legal o contable que el propietario necesite.
Estas condiciones aplican a inmuebles en CABA y Gran Buenos Aires. Si tu caso tiene particularidades que no encajan en lo anterior, lo conversamos antes de avanzar: preferimos aclararlo temprano que resolverlo sobre la marcha.